La flexibilidad en el uso de sinergistas en aplicaciones de polímeros FQC

Crisis del trióxido de antimonio y alternativas

Durante décadas, el trióxido de antimonio (ATO) ha sido el sinergista ignífugo más utilizado en formulaciones con retardantes halogenados. Su eficiencia para favorecer la extinción de la flama y su compatibilidad con diversos polímeros lo posicionaron como un referente técnico. Sin embargo, la crisis del trióxido de antimonio, que se ha intensificado en los últimos seis meses, ha estado marcada por incrementos abruptos de precio, ajustes frecuentes en listas comerciales y una creciente incertidumbre en el suministro a nivel global.
Este escenario ha sido impulsado por una combinación de factores, entre ellos restricciones en la producción minera, mayor control ambiental en países productores y una demanda sostenida por parte de industrias como plásticos, cables y electrónicos. En México, estos cambios ya se reflejan en mayores costos de formulación, tiempos de entrega más largos y la necesidad de renegociar contratos de suministro. A nivel internacional, fabricantes y transformadores han comenzado a replantear sus formulaciones para reducir la exposición a la volatilidad del ATO.
Hoy, la industria de los plásticos enfrenta el reto de mantener niveles de retardancia, controlar la generación de humo y optimizar costos, reduciendo al mismo tiempo la dependencia del ATO. En este contexto, surgen alternativas técnicas basadas en combinaciones orgánicas e inorgánicas que actúan mediante mecanismos químicos bien definidos. Estas soluciones no solo permiten responder a la crisis del trióxido de antimonio, sino que además mejoran la seguridad contra incendio, la estabilidad del proceso y la flexibilidad de formulación en un entorno de mercado cada vez más incierto.
La flexibilidad en el uso de sinergistas en aplicaciones de polímeros FQC

El rol químico del ATO y por qué se buscan alternativas

El ATO actúa principalmente como sinergista en fase gaseosa. Durante la combustión, reacciona con los halógenos liberados por el retardante primario y forma especies volátiles que interfieren con las reacciones radicalarias de la llama. Este mecanismo reduce la propagación del fuego, pero presenta limitaciones importantes en términos de sostenibilidad. 
Por un lado, el trióxido de antimonio no contribuye de forma significativa a la formación de carbón sólido. Por otro, su uso se asocia a una elevada generación de humo y a la presencia de trazas de metales pesados. En consecuencia, las alternativas al trióxido de antimonio buscan actuar tanto en fase gaseosa como en fase condensada, atacando el proceso de combustión desde dos frentes termodinámicos complementarios.
Blend que reemplaza 50 % de ATO en gran variedad de polímeros
Una de las estrategias más relevantes frente a la crisis del trióxido de antimonio es el uso de un blend que reemplaza 50% de ATO el cual hace sinergia entre compuestos orgánicos que contribuyen a la formación de capa carbonosa y compuestos inorgánicos que aportan a la formación de gases estables reduciendo en gran medida la combustión, funciona para varios polímeros diseñados para trabajar en conjunto con retardantes halogenados en materiales como PVC, ABS, PS, PP, PE, EVA y polímeros de ingeniería.

 

Aplicaciones y flexibilidad en el uso de ATO en polímeros FQC

 

Desde el punto de vista químico, esta alternativa combina componentes orgánicos e inorgánicos que actúan como catalizadores ácidos durante la combustión. Al incrementarse la temperatura, se promueve la deshidratación del polímero y la formación de estructuras carbonizadas de alta estabilidad térmica. Este proceso da lugar a una capa de carbón densa y continua (char), que funciona como barrera térmica y limita la liberación de gases combustibles hacia la superficie.
Al mismo tiempo, esta alternativa favorece la descomposición controlada de los compuestos halogenados activos, permitiendo una acción sinérgica eficiente con menor contenido de antimonio. En consecuencia, es posible reducir el uso de ATO entre 40 % y 60 %, manteniendo el mismo nivel de retardancia a la flama sin comprometer la integridad estructural de la pieza final.
Un aspecto adicional es la supresión de humo. Al reforzar la fase condensada y limitar la degradación descontrolada del polímero, se reduce la formación de partículas finas responsables de la opacidad del humo. Además, estas químicas disminuyen el goteo de material fundido, mejorando el comportamiento al fuego en pruebas de combustión vertical.

Alternativa 50 % ATO/ 50% blend para PVC

Para aplicaciones específicas de PVC, especialmente en cables y compuestos flexibles, se ha desarrollado una alternativa 50 % ATO para PVC, capaz de sustituir parcialmente al trióxido de antimonio con una alta eficiencia técnica.
Esta solución se basa en una química optimizada para interactuar con la matriz del PVC durante la degradación térmica inicial. En lugar de depender únicamente del antimonio, favorece la formación controlada de residuos carbonosos y estabiliza los productos intermedios de degradación del polímero, evitando su liberación como gases inflamables.
Desde el punto de vista químico, la acción principal ocurre en fase condensada. La alternativa promueve reacciones de reticulación y carbonización que reducen la cantidad de compuestos volátiles. Al mismo tiempo, mantiene las propiedades eléctricas y mecánicas necesarias para aplicaciones en cableado, asegurando el cumplimiento de estándares internacionales.
Un beneficio adicional es su menor contenido de metales pesados, lo que mejora el perfil ambiental del compuesto final y facilita el cumplimiento de requisitos regulatorios globales.

Flexibilidad frente a la crisis del trióxido de antimonio

A diferencia del enfoque tradicional basado exclusivamente en ATO, estas nuevas alternativas ofrecen flexibilidad de formulación. Es posible elegir entre una reducción significativa del antimonio o su eliminación total, dependiendo del polímero, la aplicación y los requisitos normativos específicos.
En un entorno donde la volatilidad de materias primas es cada vez mayor, contar con alternativas al trióxido de antimonio que mantengan el desempeño ignífugo, reduzcan humo y permitan optimizar costos se convierte en una ventaja estratégica fundamental. Más que reemplazar un aditivo, estas soluciones representan una evolución necesaria en la ciencia de los materiales y en la forma de entender la seguridad contra incendios en la industria moderna.

Las alternativas en la crisis de ATO en el mundo FQC